miércoles, 2 de noviembre de 2011

El Abrigo, la GRAN DECISIÓN






El abrigo es una de las prendas básicas durante el invierno para los mayores y los pequeños.


Es el "compañero de temporada" por eso es muy importante elegirlo bien, porque puede ser tu mejor compañero o tu insufrible compañero...no hay término medio, sólo estas dos opciones.


Si hemos hecho una buena compra, nos encanta estar en la calle, no importa que haga -10 grados bajo cero, porque tu estupendo abrigo es el más calentito del Mundo y puede con esos -10.
Da igual que tus ojos se enrojezcan, que la nariz se hiele y los labios se corten. No importa que los dedos se agrieten ni que el pulgar del pie se haya congelado, porque tú estás monísima con ese abrigo, que te sienta ideal, que te estiliza y que además hace la función de proteger la parte del cuerpo que cubre contra el frío, así que si la cena se puede hacer fuera, ¡mucho mejor! El aire frío tersa la piel!


Pero si nuestra elección no ha sido acertada...estás deseando llegar a donde sea, para poder quitarte esa mole pesada e inútil que atrapa tu cuerpo y te aprisiona y no te deja actuar con naturalidad, porque "ESO" no forma parte de ti ni de tu vestidor. Por supuesto que no es tu estilo y te pones a excusarte absurdamente por llevar esa prenda ajena a ti, a gente, que probablemente, ni se haya fijado en tu abrigo y que probablemente, le importe más bien poco que tu "capa que todo lo tapa" sea fea, o fría o desfasada o todo lo demás, pero necesitas expresarte y disculparte, porque si no, no puedes empezar una conversación normal sin estar toooooodo el tiempo pensando en qué estará pensando tu interlocutor de la cosa ésta que te en-vuelve loca!


Y exactamente pasa lo mismo con la elección de EL ABRIGO para el/la/los/las pequeñajo/a/os/as.



Un buen abrigo se traduce en:

  • paseos por el parque
  • minimización de la toquilla
  • frases como: -mi vida, ¿quieres estirar las piernas un poquito y salirte del carro?
  • cambio de planes tradicionales: cuentacuentos callejeros, conciertos en la plaza, talleres a pie de calle.
  • Ir y venir, ir y venir, ir y venir...lo que implica:
  • poner y quitar, poner y quitar, poner y quitar, pero no importa, porque eres feliz viéndole taaaaaaaaan mono/a/os/as con su abriguito!!!
Una mala elección se resume en:


Con el frío que hace y lo a gusto que se está en casa!!!


Sal! Disfruta! Presume de hijo/a/os/as! Lúcelos por dentro y por fuera y aprovecha tu compra, que seguramente el año que viene le estará pequeño y otra vez te verás en la ardua labor de la Decisión del Invierno...acertar o no acertar...esa es la cuestión!


Y por supuesto, con Infantologie, acertarás seguro!!! ;)





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Esther del Rey